Edición de cine

Fases para editar una película.

La edición es la fase final de una película, el proceso donde convergen todas las ideas preconcebidas, se solucionan problemas técnicos y se reescribe el guión. Es una etapa que va de la reflexión a la acción y viceversa.

 Edu García Mira editando En la ciudad sin brújula, 2015.

Es una etapa que va de la reflexión a la acción y viceversa. Dependiendo de los recursos técnicos con los que se cuente, puede durar más o menos, pero, en cualquier caso, la totalidad de la postproducción exigirá un año por lo mínimo, dado que lo importante no es la rapidez con la que se ensamblen las imágenes, sino que se editen diferentes versiones que puedan cuestionarse en todo momento para obtener el resultado más óptimo de la película.

Para la edición de un largometraje es recomendable trabajar con un editor lo bastante experimentado en cuestiones de carácter técnico, pero sobre todo con sensibilidad artística para que pueda aportar un estilo y ritmo acorde a la propuesta del director.

El proceso de edición está divido en diez fases:

La primera

De carácter técnico, donde se visiona todo el material, se organiza por escenas, se descartan las tomas con problemas técnicos evidentes, se seleccionan la mejores tomas y se ensamblan una tras otra en el orden preconcebido.

En segundo lugar

Se trabaja el ritmo, el estilo narrativo y la propuesta artística, creando distintas versiones que apunten a un objetivo especifico.

En tercer lugar

Con una versión avanzada, se analiza intelectualmente el contenido de las imágenes, la información que se trasmite al espectador, la comprensión de la historia y sus detalles.

En cuarto lugar

Se visiona la versión editada con los distintos espectadores que uno considere necesario, escuchando atentamente sus opiniones e ideas que puedan mejorar la edición.

En quinto lugar

Surgen las dudas, los temores y la sensación de frustración de que todo el trabajo anterior se ha realizado en vano, por lo cual se abandona la obra durante un par de meses, para distanciarse de ella y limpiarse de vicios que se han ido adquiriendo durante la edición.

En sexto lugar

Se retoma la edición y se crean nuevas versiones editadas de una forma totalmente distinta a como estaba previsto, con un espíritu de búsqueda para encontrar entidades que de otra manera sería imposible.

En séptimo lugar

Se abandona nuevamente la obra, pero esta vez sin reflexionar conscientemente sobre ella, lo que creará el punto de inflexión preciso.

En octavo lugar

Visionar la última versión, tomar decisiones y crear un listado de todos los cambios que se consideren convenientes. Este punto es crucial, porque antecede el cierre de la versión definitiva.

En noveno lugar

Aplicar todos los cambios y ajustar al milímetro todo el contenido.

En décimo lugar

Finiquitar la edición técnicamente con la corrección de color, montaje de bandas y mezcla, etc.

Estos diez mandamientos de montaje pueden ser veinte, y en vez de un año de trabajo pueden ser cien. Cada artista decide el tiempo que necesita para su historia y la mejor manera de ejecutarlo. Pero también hay que tomar en cuenta que la edición puede llegar a ser infinita y más aun sin un método de trabajo efectivo.

Así que sugiero que planifiquen el recorrido, posean el valor para seguir adelante en los peores momentos y no tengan miedo a dar la última pincelada al cuadro, porque si se alarga mucho el proceso podría ir en detrimento de la película.

Antonio Savinelli
Antonio Savinelli
info@savinellifilms.com

Me apasiona el mundo del cine, siempre busco la excelencia en cada trabajo que realizo.